
El verano invita a retomar el movimiento, ya sea con caminatas, paseos o actividades al aire libre que solemos pausar durante el año. Sin embargo, este cambio en la rutina y el aumento repentino de la exigencia física pueden traer consecuencias si el cuerpo no está preparado. Moverse con confianza y seguridad es fundamental para evitar que un dolor inesperado arruine tus semanas de descanso.
El diagnóstico: las lesiones más frecuentes de la temporada
Durante los meses de calor, las consultas con especialistas aumentan debido a que exigimos al cuerpo más de lo que puede responder tras meses de menor actividad. El Dr. Alberto Pérez, traumatólogo de nuestra clínica, señala que los problemas que lideran las consultas en esta época se deben a:
- Actividades al aire libre: esguinces y torceduras de tobillo, rodilla y muñeca por caminatas en terrenos irregulares.
- Accidentes recreativos: fracturas por juegos en parques o bicicletas, y golpes en codos o antebrazos por caídas.
- Problemas en los pies: dolores en el talón e inflamaciones por el uso de calzado sin soporte o caminar descalzo por mucho tiempo.
- Riesgos en el agua: lesiones de columna y cuello causadas por saltos mal calculados en piscinas, ríos o rocas.
Al respecto, el profesional de nuestra Unidad de Traumatología destaca la importancia de la prevención:
“La clave de una temporada de verano segura está en la anticipación. Muchas de las lesiones que vemos en consulta, especialmente las fracturas por golpes o daños en los ligamentos, ocurren porque subestimamos el entorno o usamos un equipamiento que no protege bien nuestras articulaciones ante el esfuerzo“, explica el especialista en cirugía de mano de Clínica Costanera.
La prevención: el éxito está en ir de menos a más
Evitar una lesión traumatológica es posible si respetamos los tiempos del cuerpo al retomar nuestras rutinas de verano. Javier Enríquez, kinesiólogo de nuestra clínica, enfatiza que el riesgo de sufrir inflamaciones o tirones musculares sube cuando nos exigimos demasiado rápido.
“La mayoría de estas molestias se pueden evitar si avanzas poco a poco en intensidad. Un buen calentamiento con movilidad y control es clave para proteger tus articulaciones y asegurar que vuelvas a tus actividades sin riesgos”, señala el integrante de nuestra Unidad de Medicina Física.
Si después de un accidente o de hacer actividad física sientes dolor persistente, inflamación o dificultad al moverte, es clave evaluarte a tiempo para evitar que el problema empeore. Un diagnóstico temprano permite retomar tus actividades con tranquilidad y sin riesgos.
En Clínica Costanera, trabajamos en equipo por tu bienestar. Nuestros especialistas en traumatología entregan el diagnóstico preciso, mientras que la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación restablece tu movilidad y fuerza de forma gradual.
Agenda tu consulta hoy mismo y asegura un verano libre de molestias.

