
La medicina moderna ha avanzado hacia soluciones que no dependen de fármacos externos, sino de la capacidad natural de sanación que todos poseen. Bajo este principio se desarrolla el Plasma Rico en Plaquetas (PRP), un tratamiento médico biológico que utiliza los recursos de la propia sangre del paciente para acelerar la curación de lesiones que el organismo no lograba reparar por sí solo.
El procedimiento consiste en extraer una pequeña muestra de sangre al paciente, la cual se procesa en una centrífuga para obtener un líquido final con una alta concentración de plaquetas, que luego se inyectan en la zona lesionada. Aunque su uso se popularizó en el deporte de alto rendimiento durante los años 2000, sus bases científicas se remontan a la década de los 70 en el campo de la hematología.
La efectividad de esta terapia reside en los factores de crecimiento. Estas proteínas, presentes de forma natural en las plaquetas, son responsables de la división celular y de la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), procesos críticos para la regeneración y curación de los tejidos.
Al respecto, el Dr. Sebastián Droguett Parra, traumatólogo de Clínica Costanera, destaca la importancia de este recurso molecular en el proceso de recuperación. Sobre la función de este tratamiento, señala que:
“Molecularmente hablando, estos factores de crecimiento son en gran medida responsables del crecimiento celular, regeneración y curación de los tejidos en nuestro cuerpo”.
Asimismo, el Dr. Droguett explica que el PRP no debe ser visto como un analgésico de efecto inmediato, sino como una herramienta que reactiva los mecanismos naturales de restauración del cuerpo. A diferencia de los corticoides, que buscan un alivio antiinflamatorio rápido, esta terapia biológica requiere un tiempo de maduración de entre 2 a 3 meses para consolidar una reparación estructural profunda y duradera.
Para que el tratamiento sea efectivo, la calidad de la muestra es el factor determinante. En Clínica Costanera, el procedimiento se realiza internamente bajo estrictos estándares de calidad:
- Precisión de laboratorio: Para lograr la concentración estándar necesaria para ser llamado PRP, la muestra debe ser medida previamente en laboratorio incorporando los factores descritos por la literatura médica.
- Procedimiento Ambulatorio: La intervención se realiza en nuestro pabellón de cirugía menor, donde una enfermera realiza la extracción de sangre mientras el médico prepara la muestra e instrumental.
- Proceso en Tiempo Real: Las muestras se centrifugan en la misma sala y se infiltran de inmediato bajo anestesia local.
- Molestia Mínima: El nivel de dolor es similar al de una toma de muestra de sangre o una vacuna convencional.
El Dr. Droguett recalca que la clave del éxito en este tratamiento reside en la evaluación previa, para confirmar si el diagnóstico es correcto y analizar si las terapias básicas iniciales han fallado. El PRP se integra como una terapia de segunda línea, indicada principalmente para lesiones crónicas en tendones, ligamentos y articulaciones.

Si presentas dolor persistente, movilidad limitada o una lesión que no mejora, te invitamos a solicitar una evaluación en Clínica Costanera. Nuestro equipo está comprometido con brindarte una atención integral y soluciones efectivas para tu salud musculoesquelética.
